España se prepara para prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y en el caso de las más cafeinadas, hasta los 18. Es una medida que llevábamos tiempo esperando. Porque más allá de la cafeína, el azúcar y los problemas de sueño que todos conocemos, hay un efecto que a menudo pasa desapercibido: el daño que estas bebidas provocan en los dientes, especialmente en los de los más jóvenes.
Queremos aprovechar este momento para compartir contigo, como madre o padre, lo que vemos en consulta y lo que dice la ciencia. Porque estar informado es el primer paso para proteger la sonrisa de tus hijos.
Una ley necesaria: ¿qué cambia en España?
El Ministerio de Derechos Sociales ha anunciado una nueva normativa que prohibirá la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años. Además, aquellas que superen los 32 mg de cafeína por cada 100 ml – es decir, las más potentes – estarán vetadas hasta los 18 años.
Los datos justifican esta decisión: según la Encuesta ESTUDES 2025 del Ministerio de Sanidad, casi el 40% de los estudiantes de 14 a 18 años consumió bebidas energéticas en el último mes. El consumo es mayor en chicos (45,7%) que en chicas (31%), y un 15,2% las mezcla con alcohol. Por su parte, nueve de cada diez ciudadanos apoyan esta regulación, según la AESAN.
La ley va en línea con lo que ya están haciendo otros países europeos como Alemania, Noruega, Letonia o Lituania. Pero desde nuestra perspectiva como profesionales de la salud dental, creemos que la información no debe quedarse solo en la cafeína: hay que hablar del impacto directo que estas bebidas tienen en la boca.
¿Qué les hacen las bebidas energéticas a los dientes?
Cuando pensamos en bebidas perjudiciales para los dientes, solemos pensar en los refrescos azucarados. Pero las bebidas energéticas son, en muchos casos, aún más agresivas. Y lo son por una combinación de tres factores.

Acidez extrema
El pH de las bebidas energéticas más populares oscila entre 2,4 y 3,4, lo que las sitúa en un nivel de acidez muy elevado. Para hacernos una idea, el esmalte dental comienza a disolverse a partir de un pH de 5,5. Cada sorbo de una bebida energética supone un baño ácido para los dientes.
Estudios publicados en revistas como General Dentistry han demostrado que las bebidas energéticas provocan el doble de erosión en el esmalte que las bebidas deportivas. La pérdida de esmalte registrada fue de hasta un 3,1% tras exposiciones controladas.
Alto contenido en azúcar
Una sola lata de 500 ml puede contener entre 50 y 65 gramos de azúcar — el equivalente a más de 12 cucharaditas. Este azúcar alimenta las bacterias de la placa dental, que producen ácidos adicionales que atacan el esmalte. Es un doble impacto: el ácido de la propia bebida más el ácido generado por las bacterias.
Patrón de consumo prolongado
A diferencia de un vaso de agua o leche, las bebidas energéticas suelen consumirse poco a poco, a sorbos, durante un período largo. Esto significa que los dientes están expuestos a ese ambiente ácido y azucarado de forma continuada, sin dar tiempo a la saliva para neutralizar el pH de la boca.
¿Por qué los dientes de los jóvenes son más vulnerables?
Este es un dato que muchos padres desconocen: el esmalte dental de los adolescentes no ha completado su maduración. Tras la erupción de los dientes permanentes, el esmalte necesita varios años para endurecerse por completo mediante un proceso de mineralización.
Esto significa que los dientes de un adolescente de 13 o 14 años son más porosos y menos resistentes al ataque ácido que los de un adulto. La erosión es más rápida, más profunda y, lo que es más importante, irreversible. El esmalte no se regenera. Una vez perdido, solo podemos reparar el daño con tratamientos restauradores.
En nuestra consulta hemos visto un aumento progresivo de erosión dental en pacientes jóvenes, y en muchas ocasiones, al preguntar por los hábitos de alimentación, aparecen las bebidas energéticas como consumo habitual.
Señales de alerta: ¿cómo saber si ya hay daño?
Como padre o madre, hay algunos signos que pueden indicar que los dientes de tu hijo están sufriendo erosión:
- Sensibilidad dental al frío, al calor o a los alimentos dulces, especialmente en los dientes frontales.
- Cambio de color: los dientes se ven más amarillentos o translúcidos en los bordes, porque el esmalte se está adelgazando y deja entrever la dentina.
- Bordes irregulares o con pequeñas muescas en los incisivos superiores.
- Caries frecuentes, sobre todo en las superficies lisas de los dientes, que habitualmente no son las más propensas.
Si observas alguno de estos signos, te recomendamos pedir cita para una revisión. La detección temprana marca una gran diferencia.
7 consejos prácticos para proteger la sonrisa de tus hijos

La nueva ley es un paso importante, pero la prevención empieza en casa. Estos son nuestros consejos desde la experiencia clínica:
- Habla con tus hijos sin dramatizar. Explícales con naturalidad por qué estas bebidas son perjudiciales. Los adolescentes responden mejor a la información clara que a las prohibiciones sin explicación.
- Ofrece alternativas atractivas. Agua con gas con un toque de limón, infusiones frías o bebidas isotónicas naturales caseras pueden cubrir esa necesidad de «algo diferente al agua».
- Si consumen una bebida energética, que sea con pajita. La pajita reduce el contacto directo del líquido con los dientes. No elimina el riesgo, pero lo disminuye.
- Nunca cepillarse inmediatamente después. Tras una bebida ácida, el esmalte está temporalmente reblandecido. Cepillarse en ese momento puede causar más daño. Lo ideal es esperar al menos 30 minutos y, mientras tanto, enjuagarse la boca con agua.
- Promover el consumo de agua como hábito. Beber agua después de cualquier bebida azucarada o ácida ayuda a neutralizar el pH bucal más rápido.
- Revisiones dentales regulares. Una visita cada seis meses permite detectar erosión incipiente antes de que se convierta en un problema mayor.
- Usar pasta dental con flúor adecuada a su edad. El flúor fortalece el esmalte y ayuda a protegerlo frente a los ataques ácidos.
Lo que viene: una buena noticia para la salud bucodental
Valoramos positivamente esta nueva regulación. Como profesionales que trabajamos a diario con la salud oral de familias enteras, sabemos que las bebidas energéticas son uno de los factores de riesgo emergentes para la erosión dental en jóvenes.
La ley es un buen comienzo, pero la mejor protección sigue siendo la información y la prevención. Si tienes dudas sobre la salud dental de tus hijos, o si sospechas que pueden tener erosión por el consumo de estas bebidas, no dudes en consultarnos. Estamos aquí para ayudaros.